Prólogo

Chile, un país relativamente joven, con excelentes recursos humanos y rico en materia prima, necesita personal adecuadamente formado para responder en todos los niveles a las exigencias de una industria moderna, para poder satisfacer el mercado interno, para ganarse la confianza de los consumidores en los productos nacionales y para poder entrar en competencia con la producción internacional.

Así como el desarrollo de la industria misma se realizó sobre la base de los esfuerzos de la iniciativa privada con la creación de numerosos pequeños talleres, que posteriormente crecieron mejorando las técnicas de producción y, muchas veces, asociándose a empresas extranjeras, también la formación y capacitación del personal se realizó de acuerdo con las necesidades individuales, hasta que en el año 1928 el Ministerio de Educación Pública incluyó en sus planes y programas la enseñanza técnico – profesional, los que han continuado desarrollándose permanentemente.

Los países industrializados sienten más y más la responsabilidad y obligación de proporcionar sus conocimientos tecnológicos a los países en vía de desarrollo. Así la República Federal Alemana ha colaborado en Chile efectivamente por medio de un convenio entre ambos países, aportando material y experiencia a esta Escuela Industrial.

Este folleto quiere mostrar lo que es la ESCUELA INDUSTRIAL SUPERIOR CHILENO – ALEMANA DE ÑUÑOA y lo que significó para ella, la asistencia técnica personal y material de la República Federal Alemana.

Esta síntesis es una especie da balance, un reportaje del estado en que se encuentra la Escuela en el momento en que termina el aporte docente, complementado por algunas proyecciones para el futuro de ella y de la enseñanza técnico – profesional.